Buena parte de la actividad comercial y cultural de Barcelona pasa por Ciutat Vella, igual que mucha de la administrativa. Si tu empresa recibe clientes o hace gestiones a menudo por la zona, estar aquí puede resultar práctico.
El transporte público llega por distintas vías, aunque las estaciones y los recorridos cambian según el barrio. Las líneas L3 y L4 de metro dan servicio a diferentes zonas del distrito. Mira qué parada te queda mejor desde cada dirección.
Piensa también en lo que se camina. Algunas calles del casco antiguo son estrechas o tienen restricciones de circulación, algo que importa si recibes entregas o si tu equipo suele ir en coche.
Alquilar oficinas para empresas en esta zona obliga a pensar en dos cosas. La imagen, y el uso diario. Una consultora tal vez quiera un despacho cerrado para las reuniones con clientes. Un estudio creativo, en cambio, a lo mejor prefiere una planta diáfana con varios puestos.
Estar en el centro ayuda. Aun así, hay que comprobar que el inmueble sirve para lo que vas a hacer en él.